Inundaciones,
inmundaciones: torrentes de inmundicias inundan el mundo y el aire que el mundo
respira. También inundan el mundo las cataratas de palabras, informes de
expertos, discursos, declaraciones de gobiernos, solemnes acuerdos
internacionales, que nadie cumple, y otras expresiones de la preocupación
oficial por la ecología. El lenguaje del poder otorga impunidad a la sociedad
de consumo, a quienes la imponen por modelo universal en nombre del desarrollo
y también a las grandes empresas que, en nombre de la libertad enferman al
planeta, y después le venden remedios y consuelos.
La humanidad entera
paga las consecuencias de la ruina de la tierra, la intoxicación del aire, el
envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los
bienes mortales que la naturaleza otorga.
Eduardo Galeano








